Un paso más para acabar con el voto rogado

Un paso más para acabar con el voto rogado

La reforma de la ley electoral echa a andar de la mano de Unidos Podemos

Iñigo Errejón y Carolina Bescansa fueron los encargados de defender nuestras propuestas sobre el voto en el exterior en el Parlamento

Por el Área de trabajo de Voto desde el Extranjero

Han pasado más de seis meses desde que se constituyó la Subcomisión para el estudio de la reforma de la ley electoral. Una Subcomisión que ya debería haber acabado sus trabajos pero que tras meses de parálisis apenas arrancó esta semana con las comparecencias de Carlos Granados Pérez, Presidente de la Junta Electoral Central y de Luis Aguilera Ruiz, subsecretario del Ministerio de Interior.

Pese a los retrasos hay buenas noticias, pues la reforma del voto desde el extranjero es uno de los temas fundamentales que todos los grupos parlamentarios están de acuerdo en abordar. Tras todos estos años de movilización de nuestros círculos en el extranjero y denuncia por parte de los movimientos sociales como Marea Granate, casi todos los partidos han asumido que el voto rogado es injusto. Sin embargo, desde Unidos Podemos y el Área de Trabajo de Voto desde el Extranjero llevamos años reclamando que debemos ir más allá de la derogación del voto rogado, ya que es necesaria una reforma integral del sistema de voto desde el extranjero.

Porque eliminar el voto rogado no solucionará todos los problemas que tenemos quienes vivimos fuera y queremos participar de la vida política de nuestro país. Además de este trámite, que tanto daño ha hecho a nuestro derecho, hay otros muchos aspectos a reformar. Entre ellos; los plazos de envío tan cortos, la desactualización del censo, la seguridad de los envíos o incluso el primer problema al que nos enfrentamos cuando queremos votar desde el extranjero: la inscripción en los consulados.

Por supuesto, también se habló de nuestra histórica reivindicación para crear una circunscripción exterior con la que las personas que vivimos fuera podamos encauzar nuestras demandas, porque como bien recordó Íñigo Errejón tenemos diferencias políticas pero compartimos “problemáticas similares que pueden estar representadas como tales en nuestras instituciones”.

Mejoras telemáticas sí, voto electrónico no

“¿Por qué si el voto electrónico no es lo suficientemente seguro como para asegurar la participación política de los ciudadanos en el interior del país, sí lo es para los que están fuera?” ha indagado Iñigo Errejón durante su turno de preguntas al Presidente de la Junta Electoral Central, quien sin embargo sí se ha declarado defensor de esta alternativa, aunque como “medida excepcional” y supletoria de las ya existentes.

Y es que el voto electrónico como bien recuerda la propia Junta Electoral Central, no tiene las suficientes garantías de seguridad. Y lo que es más importante, como hemos detallado desde el Área de Trabajo de Voto desde el Extranjero: supondría una privatización del proceso democrático que además sólo podría ser auditado por un número muy reducido de expertos, volviéndolo inaccesible y opaco.

No obstante en Podemos somos muy conscientes de la importancia del uso de nuevas tecnologías como bien ha recordado el diputado en su intervención cuando nombró varios modelos de procesos telemáticos exitosos, como por ejemplo los presupuestos participativos de Madrid, ofreciendo al menos tres mejoras que se podrían implementar mejorando el sistema, sin grandes costes y sin poner en riesgo nuestro derecho al voto: descarga telemática de papeletas, que solventaría el problema de los plazos; solicitud de reembolso, para aquellos que tienen que pagar el envío de las papletas; e inscripción a distancia en los consulados, que ayudaría sin duda a esos miles de personas que viven a lejos de una oficina consular.

Un modelo equivocado

Por su parte Carolina Bescansa ha recordado que siendo precisamente la implantación del voto rogado una de las pocas reformas que se han hecho a la ley electoral, ésta ha supuesto “un retroceso en términos de representatividad del sistema”. Una reforma que intentaba solventar los problemas de “redes clientelares” creados por los partidos tradicionales, especialmente en América pero que se atajó por el lado equivocado, el de los electores, que asistimos sin poder hacer nada a la eliminación de facto de nuestro derecho democrático más esencial.

Desde Podemos Exterior y el Área de Trabajo de Voto desde el Extranjero hemos realizado un intenso trabajo de análisis, recopilación de datos y estudio de los problemas que hemos detectado y hemos propuesto soluciones y medidas. Hemos colaborado junto con nuestras compañeras y nuestros compañeros en el Congreso para que nuestras propuestas se vieran reflejadas en una reforma efectiva y hemos asistido con entusiasmo a estas primeras comparecencias en la Comisión Constitucional. Todavía nos queda un largo camino por recorrer pero los primeros pasos ya están dados.

Si quieres contactar con el Área de Trabajo de Voto desde el Extranjero o unirte a nosotros lo puedes hacer en: votoextranjero@podemos.info